SÍMBOLOS PERDIDOS
- catholicmoviesrevi
- Jun 14
- 3 min read
Hace un tiempo vengo observando en silencio la impresionante cantidad de debates, tensiones y tergiversaciones en torno a lo que significa ser “persona”. No pretendo convertir este proyecto en una página de apologética, y soy consciente que esta publicación va a generar controversia. Sin embargo, antes de leerla como un ataque, quisiera compartir que es un intento de buscar la verdad en medio de tantas cosas que nos dividen.
Cuando pensé en este proyecto, lo hice con la intención de encontrar en la cultura y en todas sus manifestaciones –el arte, la música, la literatura, el cine, etc.–, lo verdadero, bueno y bello, independientemente de la religión. En otras palabras, lo que San Justino Mártir, llamó de una manera tan profunda las “semillas del Verbo” escondidas en el mundo. En filosofía, estas propiedades trascendentales (verdad, belleza y bondad) incluyen una más que rara vez se menciona, pero es la que me mueve a publicar esto: la unidad.
El mes de junio, mes del Sagrado Corazón, pasó a ser un mes de división, de orgullo, de protestas y de profundos debates culturales. Verdades con un significado profundamente cristiano, han sido reemplazadas por imágenes ideologizadas.
El Lenguaje
El lenguaje es parte esencial para la comunicación del ser humano. Nos permite elaborar palabras, comunicar nuestro interior y construir relaciones. El lenguaje permite que el ser humano despliegue la vocación relacional propia de quién ha sido creado a imagen de la Trinidad.
Las discusiones contemporáneas sobre el significado de las palabras no son algo secundario o sin importancia. Detrás de ellas se encuentra una pregunta más profunda: ¿el lenguaje está llamado a reflejar la verdad o a redefinirla según nuestro antojo? Gran parte de los debates surgen a partir de esto, eufemismos, mentiras ocultas como verdad, etc.
El Arcoíris
En la tradición bíblica, el arcoíris aparece como el signo de la alianza de Dios con Moisés después del diluvio. Es un símbolo de la misericordia, la fidelidad y el amor de Dios al ser humano.
Desde hace algunos años, a este símbolo con una importancia y significado inherentemente religioso, se la atribuido otro significado cultural. A tal punto, que muchos con temor evitamos utilizar el rango de colores que se nos han dado como un don en la creación.
Además, tradicionalmente, el arcoíris tiene 7 colores, un número de particular importancia en la Escritura y en la Tradición Judeo-Cristiana. Sin embargo, la bandera del “orgullo gay” tiene solo 6 colores, un número que no pasa desapercibido en la tradición bíblica.
“Mi cuerpo, mi vida”
“Seréis como dioses” son las palabras del tentador. Somos criaturas, llamados a ser co-creadores. Este número inevitablemente recuerda el número de la bestia del Apocalipsis 13, 18: “666”. El número que representa a la humanidad intentando ocupar el lugar que le corresponde a Dios: re-crear el cuerpo y el alma del ser humano, como si dependieran tan sólo de un constructo social o una idea personal.
Mes del Orgullo
Un nombre particular para representar un mes en el que se busca resaltar el deseo de pertenecer y ser vistos. Desde finales del S. XIX junio ha sido tradicionalmente el mes del Sagrado Corazón, el mes del Corazón manso y humilde, que nos recuerda el amor de Dios por la humanidad. El mes del orgullo, establecido como tal recientemente, escoge la raíz del pecado por la que la humanidad cayó. No podemos evitar preguntarnos por qué el contraste entre el mes de la mansedumbre y la humildad con el mes del orgullo.
La Inclusión y la Unidad
“Inclusión” es una palabra que personalmente deja mucho que desear para el objetivo que buscan. Contrasta de nuevo con un pedido que sale de lo profundo del corazón, y en el momento más íntimo de Jesús con sus discípulos: “que todos sean uno” (Jn 17, 21).
Si bien es cierto cada ser humano debe ser tratado con dignidad y respeto, esto no debe ser a costa de otros. La búsqueda por este “ideal” ha sido en desmedro de estructuras sociales que ellos no respetan. ¿Cuántas marchas no han terminado en vandalizaciones? ¿Es esto lo que una verdadera inclusión que piensa en todas las personas significa?
Reflexión Final
La unidad que busca la Iglesia no está en el rechazo, sino en la búsqueda de la verdad, en el diálogo que es capaz de no renunciar a lo verdadero. Hemos olvidado que la realidad tiene un significado propio y estamos intentando redefinirla según nuestros deseos. Detrás de las disputas por el lenguaje, el cuerpo, la identidad y los derechos existe una pregunta más profunda: ¿quién es el hombre? ¿qué significa ser persona? Y para el cristiano, la respuesta se encuentra en Cristo, porque sólo en Él el hombre descubre plenamente quién es (Gaudium et Spes 22).
